Segundo tema: Salvos por Gracia

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Segunda parte

SALVOS POR GRACIA

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       Cuan importante es tener bien claro principios bíblicos en la vida de todo creyente. Según sean los principios bíblicos que recibió un creyente, serán los frutos que dará el día de mañana. Así como una planta que primero da sus flores, y después vienen los frutos; de la misma manera es la madurez espiritual. Si desde que se sembró la semilla está cayo en buena tierra, la planta germinara. Una vez que la planta germina, va creciendo, madura, da flores, y por últimos disfrutamos todos de los frutos. Si la semilla de la palabra de Dios, cayó en un corazón bien labrado, y con buena tierra esa semilla brotara, dará frutos. La semilla representa la palabra de Dios, y la buena tierra representa el discipulado que se le dio al nuevo creyente. Así pues, es muy importante entender este principio bíblico de salvación: Salvos por gracia.

 

.A. Salvos por gracia

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.” Efesios 2:8

Detengámonos a escudriñar tres puntos claves que arroja este versículo en mención:

  1. Por gracia somos salvos
  2. Por medio de la fe
  3. Por medio de un don de parte de Dios

1.a) Por gracia somos salvos

Génesis 6.8: “Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.”

En los días de Noe, se avecinaba un diluvio, y la Biblia relata que Noe halló gracia ante los ojos de Dios. Si Noe no hubiera encontrado gracia ante los ojos de Dios, este y los suyos hubieran perecido. Sin embargo, la gracia de Dios le salvo de perder la vida; esto por cuanto Dios había determino destruir la tierra con el diluvio. De la misma manera con que Dios vio a Noe, nos ha visto a nosotros de igual forma. A trabes de la gracia, hemos recibido el don de la salvación por gracia. La palabra gracia tiene su significado literario, según la Real Academia Española de la siguiente manera: “Don o favor que se hace sin merecimiento particular; concesión gratuita.” La palabra original del hebreo es Kejen1, traducido al español agraciada, agradar, favor. Nótese, que las tres palabras arrojan significado clave:

a) Agraciada: agraciados somos al recibir la gracia inmerecida por Dios para salvación.

b) Agradar: agradamos al Creador, sin merecerlo; de donde procede nuestra salvación.

c) Favor: recibimos el favor de Dios, que por medio de la gracia en Él fuimos salvos.

La gracia que salvo a Noe y los suyos de perecer, es la misma gracia que el pueblo de Dios ha recibido, con el propósito de ser salvo del día de la ira de Dios.

La palabra de Dios nos deja clarísimo que por gracia somos salvos. Entender que es gracia, nos lleva al punto de humillarnos a Dios, al percatarnos de haber recibido tal regalo inmerecido. Cuando podemos llegar a comprender de manera adecuada el significado de la gracia; el espíritu del hombre queda sumiso a Dios. El hombre que llega ha comprender que solo por gracia de Dios a alcanzado salvación, y se mantiene en ese principio; su caminar con Dios se vera reflejado en humildad y temor a Dios. La gracia es un regalo de Dios. Regalo que la humanidad no merecía. Regalo que el hombre debe valorar más que cualquier otra cosa en su vida. La gracia, como la salvación, no son cosas que sufran deterioro de ninguna forma; pues no son cosas o sustancias. El hallar gracia delante de los ojos de Dios, es de alto valor, y de mucho precio. No se puede comprar con dinero la gracia, ni la salvación, ya que es totalmente gratuita y de carácter imperecedero.

2. b) Por medio de la fe

Hebreos 11.7: “Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.”

Noe recibió la gracia de Dios para salvación. Si Noe no hubiese tenido fe en Dios, el hubiese perecido igual que el resto de la población; por cuantos Dios hizo caer el Diluvio borrado todo sobre la faz de la tierra. Mas la fe de Noe en Dios, hizo que la gracia le salvase. Observe bien que la palabra de Dios especifica que la gracia se recibe por medio de la fe: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.” Ef. 2:8.  ¡Atención! Ni tener fe en Dios proviene de nosotros la humanidad; ni eso podemos atribuirnos con respecto a nuestra salvación y relación con Dios. Hay personas que se jactan de tener fe en Dios, sin saber que la fe no proviene del corazón del hombre sino de la gracia de Dios inmerecida. Por ello, es importantísimo crecer con principios bíblicos en la sana doctrina. Pues si el nuevo creyente no recibe estos principios bíblicos que lo cimienten en la gracia de Dios; el día de mañana buscara su propia gloria y no la de Dios.

3. c) Por medio de un don de parte de Dios

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.” Efesios 2:8.

Es importante entender que la salvación, la gracia, y el don de la fe; proceden de Dios directamente. La raza humana no ha hecho nada para merecer dicho regalo de la salvación por medio de la gracia. Por gracia, recibimos esto o aquello; sea terrenal o espiritual es igual. “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces.” Santiago 1:17.

Por gracia somos salvos, esto no es de nosotros es don de Dios. Matthew Henry lo expone así: “Que también la fe es, de algún modo, regalo de Dios. Es cierto que Pablo dice en el versículo ocho, que la gracia no proviene de nosotros, sino de Dios es el regalo. Aun cuando esto podría entenderse que se refiere al mismo proceso de la salvación, la construcción resultaría forzada. Lo que Pablo tiene aquí en mente, es que la gracia proviene departe de Dios; y la fe procede de Él también. Dejando así claro, que ni el tenedor, como el alimento, son producto del hombre.”

Es decir, ni el alimento que representa la gracia lo pone el hombre, ni el tenedor que representa la fe tampoco. Pablo quiso dejar claro, que el hombre no tenia nada de que jactarse; pues toda gracia procede de Dios. Somos salvos por gracia. La gracia es como recibir un regalo que no merecías, sin embargo lo recibisteis. Sin la gracia de Dios, nada nos hubiera podido salvar. No hay precio que se pueda pagar para alcanzar la misericordia de Dios. La benevolencia de Dios no es comprensible en su totalidad por el hombre, es mi humilde opinión y con respeto al lector la comparto. Pienso que el hombre espiritual, puede, y comprende a buen grado la gracia; pero no creo que comprendamos en su totalidad dicha benevolencia de parte de Dios. Pienso que hasta que no lleguemos a la estatura del varón perfecto en la redención en Cristo; es hasta entonces que llegaremos a comprender totalmente el enorme amor de Dios para con nosotros los hombres. Efesios 4.13: “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.”

Sin duda, la unidad de la fe en Cristo se labra, se crece en ella, hasta que un día lleguemos a la altura del varón perfecto, donde el hombre podrá ser capaz de poder visualizar la magnitud de un Dios Todopoderoso, en donde todos diremos a una misma voz: Santo, Santo, Santo es el Cordero de Dios. ¡Aleluya!

.B. Salvos por gracia para que nadie se gloríe  

Efesios 2. 8-9: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9no por obras, para que nadie se gloríe.

1. a) Amados por Su gracia

Juan 3.16:Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

De tal forma fue el amor de Dios para con nosotros la raza humana, que dispuso enviar a su Hijo para que todo aquel que en Él creyera sea salvo. Este versículo, nos arroja información muy importante:

  • El amor es incondicional, y procede de Dios.
  • Ofrece salvación con el requisito de creer en Él.
  • El que en Él creyera seria salvo y no perdería su salvación.

Observe lo siguiente: El amor incondicional de Dios llevo a ofrecerse a si mismo para salvación de nosotros; con el requisito de creer en Él. Teniendo el hombre la seguridad de su salvación al depositar su fe y confianza exclusivamente en Él. Este versículo, nos refleja una vez más que la salvación no se pierde; siempre que se camine en santidad y el temor de Dios. Un creyente nacido de nuevo, puede tener la seguridad de que su salvación no se perderá mientras se conduzca en sumisión en todos los sentidos a Dios.

Todo cabe en un regalo: gracia, fe, y salvación para el creyente nacido de nuevo. No para el que acepta a Jesús, y sigue caminando por sus caminos. Las iglesias están llenas de dos tipos de personas: las que llegaron solas, estas caminan por sus caminos; y las que las llevo Dios al Hijo; siendo estas las que oyen la voz de su Amo, y caminan por el Camino seguro.

2. b) Por la fe, la gracia se activa.

Efesios 2. 8-9: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe.”

Tener fe en Dios es vital para caminar en la gracia del Señor. Así como un cuerpo humano no puede funcionar sin sangre; pues el poder de la vida en la sangre esta Lv. 17:11. De la misma manera, no se puede ser salvo sin fe. Le recuerdo que el tema que estamos viendo es salvos por gracia, con su primer parte del tema: ¿Se pierde la salvación? La fe, es como tener un carro ultimo modelo, pero sin gasolina. Por muy lindo que este el carro, sin gasolina no funcionara. La fe, simbólicamente, representa la gasolina que ara que el carro te pueda llevar a donde tú quieras. De la misma manera, la fe hace posible todas las cosas espirituales.

3. c) Por la gracia de Dios subsiste todo lo bueno

Romanos 12.3: “Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

La gracia de Dios en Pablo, le otorgaba la autoridad y la buena voluntad de aconsejar a la grey de Dios. Su consejo era, a no ver a los demás por de debajo de uno mismo; antes bien, debíamos ser humildes en nuestras acciones, y en nuestra manera de conducirnos. Y es que la gracia de Dios mueve todas las cosas en este mundo. No solo las espirituales, también las terrenales. Todo lo bueno en este mundo viene de parte de Dios. Un creyente lleno de la gracia de Dios, se conducirá en el temor de Dios; y sus frutos lo delataran. Por gracia de Dios hay alimento en nuestra mesa, y por gracia otros la cultivan antes de llegar a ingerirla. Por gracia de Dios se imparte sabio consejo, y por gracia se recibe; dando por gracia lo que mismo que se recibió. Todo se mueve por la gracia de Dios: “Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. 8Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.” Mateo 10:7-8.

Pablo daba a otros, de lo que el había recibido del Señor. Nada nos pertenece, y nada somos. Todo cuanto hacemos es por gracia del Señor. Seamos sabios como el apóstol Pablo, con los pies bien puesto en la tierra; demos a otros lo que de gracia recibimos. Y si fue algo que recibimos, pues entonces no procede de nosotros. Y al no proceder de nosotros, nos dice: Nada somos, porque nada salio de nosotros sino de Dios nuestro Salvador. Gracias Jesús por ministrarnos a trabes de su gracia revelada en Su palabra.

.C. Solo por gracia, no por obras.

Romanos 3.20: “A que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.”

Romanos 3.23: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 24siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.”

Efesios 2. 8-9: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9no por obras, para que nadie se gloríe.

Gálatas 2.16: “Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.”

Santiago 2:24 y 26: “Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.”  V. 26: “Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.”

La salvación nos fue dada por Dios por fe, y no por las obras. Sin embargo, la fe de un creyente es manifestada por sus obras. ¿Porque como puede un creyente decir que ama a Dios, y aborrece a su hermano, a caso no mora el amor de Dios en el? ¿Ho, como se puede decir tengo fe, si duda del poder de Dios? ¿Ho, como se podría decir yo hago muchas obras, si no hay fe en Dios? Así como la fe esta muerta sin obras; de la misma manera no se puede decir que se tiene fe sin obras. La verdadera fe da como resultado verdaderas obras. Una vez mas: “Por sus frutos los conoceréis.” Mateo 7:16.

Santiago 2. 14-17: “4Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? 15Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, 16y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? 17Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.”

Romanos 11.5-6: “Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. 6Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.”

Conclusión del tema: Salvos por Gracia

1 Juan 2:4: “El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él.”

Si un creyente dice tener fe y su fe no va acompañada de buenas obras, su fe es falsa. Una vida en caminada en la fe, siempre se conducirá en buenas obras; pues ambas caminan de la mano. Así como la fe sin obras esta muerta, las obras sin fe no dejan de ser solo obras. Cree usted en Jesús por fe; su fe se reflejara en buenas obras. El amor de Dios cambia por completo la vida del creyente. Si usted observa a un creyente decir tengo fe, pero sus obras dicen lo contrario; la fe de esa persona es fingida. La salvación es por gracia, siempre se manifestara por fe, y sus frutos serán buenas obras. No olvidando nunca, que la fe es por gracia, y las obras son el reflejo de su existencia. Dios le bendiga.

Nota: Estoy clara, y conciente, de que por medio del Espíritu Santo dando testimonio a mi espíritu; soy salva, predestinada a la salvación exclusivamente por gracia. Dios en su omnisciencia, conociéndome desde antes de nacer; Él ya sabia que creería solo en Él, y que viviría solo por Él. Estoy clara, que no he sido predestinada porque lo merecía, sino por la gracia redentora de Dios que me salvo predestinándome. Estoy agradecida profundamente con Dios, pues llevo años entendiendo esta doctrina gracias a Dios. Fue la necesidad del pueblo de Dios, lo que me llevo a escribir sobre este tema aun no comprendido por muchos. Si soy rechazada, o mal vista, por predicar esta y otras doctrinas bíblicas; pues a eso es que fuimos llamados a predicar la verdad del Evangelio; no ha ser galardonados. Dios te bendiga.

Referencias bíblicas:

1. Diccionario de la Real Academia Española

2. Reina Valera, Revisión 1960.

3. Concordancia Exhaustiva, James Strong.

4. Comentario Bíblico Matthew Henry

Usted puede hacer copias de todo el material que hay en esta página para distribuirlo; solo por favor indique su autoria. Dios le bendiga.

Lourdes Rangel Ministries

The Colony, TX.

Diciembre 16 2012

www.lourdesrangel.com

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