El pecado de muerte

8 julio, 2015 por lourdes Dejar una respuesta »

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1. ¿Qué es el pecado de muerte?

 “Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho. 16 Si alguno viere a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá, y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte. Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida. 17 Toda injusticia es pecado; pero hay pecado no de muerte.” 1 Jn. 5:15-17.

A la luz de las Escrituras, la Biblia no dice literalmente cual es el pecado de muerte; sin embargo si arroja luz sobre cual es el pecado de muerte concretamente. Esto dicho anteriormente, puede sonarle contradictorio pero no lo es; ya lo entenderá conforme se desarrolla el tema. Así como la palabra trinidad no aparece en la Biblia, y esta doctrina es cien por ciento bíblica; de la misma manera la Biblia no dice literalmente cual es el pecado de muerte; pero si refleja en que consiste este pecado. Ahora bien, ¿en que consiste el pecado de muerte? Antes, debo hacerle saber, que una gran mayoría cree que el pecado de muerte es, la muerte física; y para ello ilustran su interpretación bíblica con dos historias bíblicas.

1. El pecado de Ananías y Safira.

2. Las consecuencia de tomar la Santa Cena indignamente.

* El pecado de Ananías y Safira.

Hch. 5. 1-11:

“Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad,

2 y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles.

3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?

4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.

5 Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron.

6 Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron.

7 Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido.

8 Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto.

9 Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti.

10 Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido.

11 Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas.” Hch. 5:1-11

Como hemos podido ver a la luz de las Escrituras, el pecado de Ananías y Safira fue el mentir; por cuanto sustrajeron una parte de la venta de la propiedad sin entregar la cantidad completa. No hablaron con la verdad y no dijeron este fue el pago de la propiedad, y esto es lo que damos para las necesidades de la iglesia. Si el pecado de muerte hubiese sido el mentir, como mintieron Ananías y Safira, y por su pecado murieron; cuantos muertos no habría cada semana en cada iglesia ha nivel mundial como consecuencia del pecado de muerte si en esto consistiera el pecado de muerte que no lo es según la Biblia. Por lo tanto, el pecado de muerte no fue el mentir. Vemos el otro ejemplo que usan los que sostienen la postura de que el pecado de muerte es la muerte física como Armando Alducin y otros que se han creído esta pseudo enseñanza.

* Tomar la Cena del Señor indignamente

“De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.

28 Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.

29 Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.

30 Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.

31 Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados;

32 mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo.

33 Así que, hermanos míos, cuando os reunís a comer, esperaos unos a otros.

34 Si alguno tuviere hambre, coma en su casa, para que no os reunáis para juicio. Las demás cosas las pondré en orden cuando yo fuere.” 1 Co. 11:27-34.

Este es, el segundo ejemplo que exponen los que predican que el pecado de muerte es la muerte física. La Biblia no dice cuales eran los pecados que los primeros cristianos habían cometido; y por los cuales murieron físicamente al tomar la Cena del Señor indignamente. Lo que si esta claro, es que su pecado inconfeso, y participar indignamente de la cena del Señor les causo la muerte física. ¿Por qué no son estos pecados, el pecado de muerte? Bueno, como ya vimos también en el ejemplo anterior; si fuera cualquier pecado lo que ocasiono que estos cristianos murieran; pues entonces ya habríamos visto muchas muertes en cada iglesia por tomar la santa cena indignamente a trabes de la historia de la iglesia ya que muchos lo han hecho estoy segura de ello en alguna vez.

Ahora bien, cada creyente debe examinarse a si mismo con toda honestidad; y si sabe que hay algún pecado inconfeso delante de Dios seria mejor primero estar a cuentas con Dios, y en otra ocasión ya con conciencia limpia delante del Padre y de Su Hijo venir y participar del Cuerpo y de la Sangre de Cristo en la santa cena.

Amados en Cristo, el pecado de muerte si esta claro en la Biblia, como la doctrina de la trinidad; solo hay que escudriñarla para verlo. Por ello les dije al principio, que la Biblia específicamente no dice cual es el pecado de muerte; pero si arroja luz clara sobre cual es el pecado ha tener en cuenta para poder evitarlo. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Jn. 3:16.

La voluntad de Dios es la salvación de las almas; pero no todos creen en Jesús siendo esta la causa del porque no rinden sus vidas al Señor. El no rendirse a hacer la voluntad de Dios, es el pecado de muerte que lleva a morir espiritualmente; y por ende no alcanzar salvación.

2. El pecado de muerte es la condenación por no creer en Dios y no estar dispuestos ha sujetarse a Él y a Su palabra.

“Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.

20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.

21 Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.” Jn. 3:17-21.

16 Si alguno viere a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá, y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte. Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida. 17 Toda injusticia es pecado; pero hay pecado no de muerte.” 1 Jn. 5:16-17.

“Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.” Jn. 3:19.

El pecado de muerte no es la muerte física, ya habrían muerto muchos creyentes desde el inicio de la iglesia de Cristo hasta nuestros días. El pecado de muerte es la necedad de no rendir completamente la vida ha Cristo. Por eso dice la palabra: “Y esta es la condenación, que la luz, ósea Él Jesucristo, vino al mundo, y los hombres amaron mas las tinieblas que la luz. El pecado de muerte es, muerte espiritual, no física amados hermanos en Cristo. No se abrace doctrinas erradas pueblo de Dios, ho pseudo doctrinas que pueden llevar a perder la salvación. Leamos nuestras biblias.

El pecado de muerte, es el pecado que te lleva ha perder la oportunidad de la salvación por medio de Cristo cuando se tiene vida ha aun. El pecado de muerte es la rebeldía de conocer la voluntad de Dios y no querer obedecerlo; esto aplica también ha creyentes que no terminan de convertirse, es decir nacer de nuevo. El pecado de muerte es, la negativa de querer vivir bajo la voluntad de la carne; cuando la voluntad de Dios es que vivamos conforme ha Su voluntad no la nuestra. Como ya antes lo he dicho otras veces repito, nadie hace lo que no quiere. La voluntad de Dios es que vivamos en santidad lejos de las obras de la carne. Si el pecado de muerte fuere cualquier clase de pecado, ya muchos serian los muertos desde los inicios de la historia de la iglesia. El pecado de muerte es, el pecado espiritual; la rebeldía de no entregarse, y rendirse a los pies de Cristo y caminar haciendo solo Su voluntad.

Comparemos algunos pecados del tiempos de la iglesia primitiva y pecados de la sociedad en nuestros días; así podremos ver que el pecado de muerte no es un pecado en si, sino el pecado de no rendirse ha Cristo, y por ende viviendo en constante pecado al no tener a Cristo entronado en el corazón del hombre.

3. Pecados del tiempo de la iglesia primitiva, no que la iglesia los cometía:

Pecado de adulterio, el pecado de doble matrimonio, y el pecado sin ser consumado:

Sobre la castidad, (Cristo] dijo: todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio en su corazón. Si tu ojo derecho te escandaliza, arráncatelo y tíralo; porque más te vale que se pierda uno de tus miembros que no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. Y el que se casa con una divorciada de otro marido, comete adulterio. Así, para nuestro Maestro, no sólo son pecadores los que contraen doble matrimonio conforme a la ley humana, sino también los que miran a una mujer para desearla. No sólo rechaza al que comete adulterio de hecho, sino también al que lo desea, pues ante Dios son patentes tanto las obras como los deseos. Justino Mártir (160 d.C.)

Pecado de aborto:

Mantenemos, pues, que la vida empieza en la concepción, pues defendemos que el alma existe desde este momento, y el principio de la vida es el alma. Simultáneamente se une para la vida, lo que simultáneamente se separa en la muerte. Tertuliano (197 d.C.)

El pecado de la Idolatría:

Los caldeos, los griegos y los egipcios fueron los guías y maestros de las demás naciones en el culto y adoración de los dioses de muchos hombres. Arístides (125 d.C.)

Les he mostrado ha algunos pecados que se vivieron en la época de la iglesia de los primeros cristianos; pecados que son los mismo que hoy día se siguen cometiendo. Si cualquier pecado fuere el pecado de muerte como algunos interpretan erradamente; pues hoy en día serian pocos los cristianos vivos. Mas somos muchos, los que nos declaramos abiertamente y sin temor, ser seguidores de Jesucristo de Nazaret; a aun que el precio de llamarse y ser cristiano genuino sea inevitable. El genuino creyente sufre persecución, no hay forma de evitarlo. Por lo tanto, el pecado de muerte es la obstinación y la rebeldía de no rendirse a los pies de Cristo y obedecer Su palabra; siendo una evidencia clara de conversión el alejarse de todo tipo de maldad y de pecado en obediencia al Señor. Por eso el aposto Juan dijo: “Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida.” Dicho de otra forma: si una persona insiste en rechazar el Evangelio de Cristo una y otra vez, y decide ir en pos de su propia voluntad; este cae en pecado de muerte. Lo mismo aplica para el creyente no convertido que, a aunque esta convencido que Jesús es el Camino; a aun a así sigue practicando el pecado sin temor de Dios; y esto a pesar de que se le ha dicho una y otra vez que renuncie ha su pecado por mucho tiempo; esta categoría es el pecado de muerte, la muerte espiritual. Por este tipo de creyentes, no aconsejo el aposto Juan seguir orando.

4. El pecado de muerte, es la paga del pecado.

       “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” Ro. 6:23

La palabra Dadiva, del griego, tiene que ver con dos palabras: 1, jarizomai; que significa, conceder como favor el perdón. 2, járisma; que significa dadiva, liberación de peligro, don. Y la palabra don del griego es la palabra doron, que significa; presente, sacrificio, regalo. Mientras que la dadiva de Dios es el regalo de la salvación para el que en Él cree; la paga del pecado es la muerte espiritual.

Si usted paga por un carro, ha usted le entregaran un carro. Si usted paga por manzanas, usted recibirá manzanas; pero si usted peca y viviendo en pecado no se arrepiente volviendo su rostro ha Dios, su paga será el pecado de muerte; que es la muerte espiritual, la muerte segunda. La consecuencias del pecado son devastadoras a la luz de las Escrituras amados hermanos. Debemos escudriñar la Biblia pues ella es nuestra guía; nuestro boleto a hacia la vida eterna es el haber recibido en nuestros corazones el Evangelio de Cristo y haberse conducido en santidad en vida. Si el pecado de muerte fuere físico como argumentan a algunos, la palabra de Dios no expondría tan claro que si usted insiste en vivir en pecado, su pago será su condenación eterna; pues el pecado de muerte esta en la rebelión del hombre de no querer obedecer a Dios haciendo su propia voluntad y no la de Dios.

5. El pecado de muerte se evidencia en la insensatez de la gente

Lc. 12. 13-21:

“Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia.

14 Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?

15 Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.

16 También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho.

17 Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos?

18 Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes;

19 y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate.

20 Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?

21 Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.”

Cuando el necio no comprende, porque su necedad es grade; actúa como si viendo no viera, y oyendo no oyere. Este hombre necio, según la Biblia, estaba afanado por las cosas materiales; alcanzar una parte de la herencia era su principal interés. Por eso Jesús le llamo necio, por cuanto ese día habría de morir, y en lugar de estar preocupado por su salvación estaba preocupado por las cosas materiales.

6. El pecado de muerte es el resultado de malas obras.

“Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz 9 (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad), 10 comprobando lo que es agradable al Señor. 11 Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas; 12 porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto.” Ef 5:8-12

El pecado de muerte tiene que ver con las personas que no temiendo ha Dios se conducen en pecados y a algunos pecan en secreto. Hay esposos que gustan de la pornografía y participan de ello a ocultas de sus esposas, pues saben que es incorrecto su proceder; a eso se refiere la bíblica ha pecar a ocultas como consecuencia de no temer a Dios. El pecado de muerte es el resultado de malas obras, y de vivir una vida lejos del temor de Dios.

Aquellos cuyas palabras son malas no son mejores que aquellos cuyas acciones son malas. Clemente de Alejandría (195 d.C.) ¿Qué significan estas palabras? Que tanto el que dice malas palabras, como los que tienen malas acciones; estos vienen a hacer lo mismo. ¿Cómo podemos darnos cuentas de quien es un creyente que ama y teme ha Dios? Porque sus obras, y sus acciones, hablan de su amor y temor a Dios. Si el pecado de muerte fuera la muerte física, cuantos que se llaman cristianos y que no viven en el temor de Dios como debería de ser ya estarían muertos físicamente y espiritualmente.

7. El pecado de muerte es la muerte espiritual; pero quien vive bajo el temor de Dios, dicho pecado no le concierne.

“Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.” Mt. 10:28

Jesús les predico y les insto a sus discípulos a no temer al pasar por las persecución y la prueba; ya que el hombre solo puede privar de la vida a una persona pero no puede matarle espiritualmente. El hombre pose un cuerpo mortal, pero también posee un alma inmortal. Si alguien muere en un accidente por ejemplo, este pierde la vida físicamente hablando; pero su alma no mure. Si el que murió partió de esta vida sin Cristo en su corazón; su cuerpo se desintegrara en el sepulcro pero su alma tendrá que rendirle cuentas un día al Señor. De allí la importancia de no morir sin Cristo, ya que el alma al no ser mortal como el cuerpo, sufrirá eternamente los estragos de su desobediencia en el infierno. Quien muere en rebeldía contra Dios y Su palabra, su alma inmortal sufrirá enteramente en el infierno. Quien ha obedecido al llamado de Dios para salvación de su vida; este no sabrá nunca lo que es la muerte espiritual, ho el pecado de muerte, es decir la muerte segunda.

8. Al ver con misericordia al pecador, le ayudamos a no ser parte del pecado de muerte y a salir de el.

“Con misericordia y verdad se corrige el pecado,
Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.” Prv. 16:6

Como ya os he explicado, el pecado de muerte es la necedad del hombre al no rendirse ha Dios y a Su palabra. Pues, la buena noticia es, que la palabra de Dios nos dice que los que viven bajo el temor de Dios, estos se apartan del mal, y al vivir en santidad nunca experimentaran el pecado de muerte. Todo hombre que persiste en su pecado, no solo esta en peligro de ser participe del pecado de muerte, que es perder su salvación eterna; sino que ha además teniendo la oportunidad de ser salvo la rechazo en vida. El temor a Dios te acerca ha Él, la rebeldía contra Dios te separa de Él; una vez en esta condición se es reo del pecado de muerte por la eternidad mientras no se arrepienta el pecador. La Biblia dice que con misericordia y verdad se corrige el pecado. Mientras desarrollaba este tema siendo guiada por el Espíritu Santo; le decía ha mi Amo y Señor Jesús, hare lo que este a mi alcance para que las almas se rindan a Usted y a Su palabra; concédales Padre la bendición de ser salvos. Con misericordia les veo, y pido a usted les de la oportunidad de ser salvos; pues con misericordia y la verdad de Su palabra el pecado se corrige en los que así proceden.

9. El pecado de muerte no se manifiesta en los pecadores arrepentidos de corazón.

“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.” Ef. 2:1-3

Me fascina el final de estos versículos: “Y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.” Si Cristo no hubiera intervenido, millones de personas seguiríamos viviendo con una condena sobre los hombros sin poder pagarla. De allí que Cristo tuvo que venir a este mundo para saldar la cuenta que el hombre dejo tras la caída. El hombre alcanza salvación si este se arrepiente de sus pecados y los abandona completamente. Dice la palabra: “vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo.” El hombre que alcanza justificación en Cristo, es a aquel que dejo ha atrás sus delitos y pecados; no el que sigue viviendo en pecado. El que persiste en vivir en pecado, el pecado de muerte le alcanzara sin poder evitarlo.

10. El pecado de muerte no pudo retener la salvación del malhechor

Lc. 23: 39-43

“Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros.

40 Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación?

41 Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo.

42 Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.

43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.”

El malhechor arrepentido, alcanzo salvación gracias a que en sus últimos momentos de vida, reconoció el Señorío de Cristo por el cual fue salvo. El pecado de muerte, tiene que ver con la segunda muerte; nada tiene que ver con el morir físicamente. Si el pecado de muerte fuera la muerte física, el malhechor habría muerto mucho antes de llegar a su cruz para ser crucificado. El haberse arrepentido justo a tiempo de sus pecados, el pecado de muerte, la muerte espiritual no le alcanzo. El otro malhechor que murió al otro lado de la Cruz donde estaba Cristo, no alcanzo salvación. ¿Por qué no fue salvo este malhechor? El pecado de muerte le alcanzo por su obstinación, y por su rebeldía contra Dios, esto fue lo que le llevo ese mismo día al infierno; mientras que el otro Malhechor paso al seno de Abraham ese mismo día. El pecado de muerte puede ser vencido por el hombre, solo cuando este cae de rodillas a los pies de Cristo reconociendo sus pecados y apartándose de ellos.

Que el Señor le sea propicio, y le guie por medio de Su Santa palabra. Ahora, pasemos a ser participes de la Santa Cena.

Lourdes Rangel Ministries

Referencias bíblicas: Reina Valera, Revisión 1960.

Diccionario de la Iglesia Primitiva: Bian Grey, 2009.

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